sábado, 29 de julio de 2017

Me llamo Lucy Barton - Elizabeth Strout

Os comentaba en la anterior entrada que había vuelto a una biblioteca después de bastante tiempo, y que había sacado, entre otras, esta novela que tuvo tanta fama cuando salió aquí en España. O al menos yo la veía por todas partes, y me picaba la curiosidad. No sé por qué, la verdad, porque normalmente voy al revés que todo el mundo, jaja. El caso es que esta semana he leído Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout.


Título original: My name is Lucy Barton
Año: 2016
Traductor: Flora Casas
Edición: Duomo, 2016
Origen: Biblioteca
Leído: 24-27 julio 2017
Valoración: 3/5


Argumento: (Goodreads) 

En una habitación de hospital en pleno centro de Manhattan, delante del iluminado edificio Chrysler, cuyo perfil se recorta al otro lado de la ventana, dos mujeres hablan sin descanso durante cinco días y cinco noches. Hace muchos años que no se ven, pero el flujo de su conversación parece capaz de detener el tiempo y silenciar el ruido ensordecedor de todo lo que no se dice. En esa habitación de hospital, durante cinco días y cinco noches, las dos mujeres son en realidad algo muy antiguo, peligroso e intenso: una madre y una hija que recuerdan lo mucho que se aman.


Opinión:

Lo primero que tengo que decir es que, aunque sí, me ha gustado la novela, no ha sido una cosa tan espectacular como parecía. Aunque eso suele pasarme cada vez que leo algo que ha tenido tanto éxito. Lo importante es que sí, la he disfrutado todo lo que se puede disfrutar Me llamo Lucy Barton.

Empezaré comentando que la autora, Elizabeth Strout, a la que no conocía aún, es Premio Pulitzer con su novela Olive Kitteridge, la cual quiero buscar y leer, obviamente. Y es que la forma de escribir de Strout me pareció tan directa, sin adornos, sencilla pero cargada de todo el significado en "Lucy Barton", que me apetece ver si siempre es así. Además, la hay en Austral, y esa editorial me gusta mucho, jeje.

En Me llamo Lucy Barton hay, básicamente, dos personajes: Lucy y su madre. Lucy cuenta partes de su vida tras haber pasado unos días en el hospital y haber hablado con su madre como nunca lo habían hecho. Hablan de presente, pasado y futuro, y Lucy nos va contando episodios de su vida a los que van haciendo referencia o va recordando ella. Hay momentos duros y momentos tiernos, pero básicamente la vida de Lucy y sus hermanos no fue fácil. Ambos personajes dejan entrever la carga emocional y psicológica que arrastran, y es lo que más me gustó, descubrir "por mí misma" los lastres de cada una. El resto de los personajes no son lo importante del libro, quitando quizá al padre de Lucy, pero conocemos de pasada al marido y las hijas de Lucy, y a Jeremy, un amigo que le dirá algo importante para su futuro, aunque ella no lo sepa.

No es una historia bonita, pero se disfruta. Es una historia de la vida, muy real y muy cruda. Como la vida misma, vaya. Os invito a leerla porque lo guapo de este libro es la forma de contar cosas no tan agradables.

Los libros me aportaban cosas. Eso es lo importante. Hacían que me sintiera menos sola.

miércoles, 26 de julio de 2017

Verano... ¿lector?

El verano es, a priori, una temporada en la que nos relajamos un poquito y podemos leer más tranquilamente. En años pasados eso me ocurrió a mí también, sobre todo porque o estaba estudiando y era mi temporada de descanso, o, como el último, directamente no tenía nada que hacer. Y sí que tuve buenos veranos lectores. En particular recuerdo uno en que "descubrí" las bibliotecas municipales, y me recorrí unas cuantas, para fisgonear, e iba cada semana a la que me queda más cerca de casa.

Este verano sin embargo está siendo como lleva siendo todo el año: caótico. En general, porque no tengo claro hacia dónde voy, y en especial en cuanto a lecturas, porque ¡qué desastre! Empiezo y a mitad me canso, o me apetece otra cosa y luego me da pereza volver a la anterior... y así todo el rato. Un poco como me pasa con el blog, para los que ya estéis por aquí desde antes de este momento 0.3...

Pero en fin, como hay que caerse y volverse a levantar, sigo peleando contra mi pasividad lectora y os comento en qué estaré metida las próximas semanas.


El lunes pasé, después de mucho tiempo, por una biblioteca precisamente. Y entre otras cosillas que todavía no comentaré, porque igual ni lo leo al ritmo que llevo, me traje Me llamo Lucy Barton, de Elizabeth Strout. Lo cogí por la fama que tiene, que fue como un boom aquí cuando salió, y además la edición, de Duomo, me pareció muy atractiva por la forma. En fin, que con él estoy, y aunque me está gustando, tampoco veo el punto revelador de tanta emoción. Lo que sí me está gustando es la forma de escribir de la autora, por lo que es probable que busque otros suyos. Autora que por cierto es Premio Pulitzer, no sé con qué obra porque aún no investigué.

Los otros dos, y con ello os descubro uno de mis "secretos", los elegí por salir en un blog, del cual puede que os hable con el tiempo, aún es pronto. El caso es que cuando me atasco, o esporádicamente simplemente, cojo un blog, desde el principio, y me apunto las lecturas que recomienda. Sí, así soy yo. Y en este en el que acabé, recomendaba en sus primeros posts Los juegos del hambre de Suzanne Collins, que yo me leeré en inglés 1) porque lo tengo y 2) porque ya vi la peli, y Un árbol crece en Brooklyn, de Betty Smith. Este último es un libro que debí empezar ya como cuatro veces, y en algún punto me aburre y lo dejo. Es lento, y quizá sea por eso, pero espero que esta sea su vez definitiva.

¡Gracias por estar/seguir ahí! Leamos.